Toque de queda

No soy de leyes -en el amplio sentido de la palabra- así que acudo al Diccionario del español jurídico de la Real Academia Española de la Lengua para encontrar la definición de lo que titula este espacio: “Medida gubernativa que, en circunstancias excepcionales, prohíbe el tránsito o permanencia en las calles de una ciudad durante determinadas horas, generalmente nocturnas”. 

Reconozco que los motoristas y nuestras charlas pueden llegar a ser cansinas, no por Kansas. Uno de los temas que más nos abruman son las injusticias; las respectivas a la moto sobre el resto de usuarios de las vías públicas. Ahora nos centramos (nunca mejor dicho) en el problema que existe en Madrid, en su núcleo. El redundante Madrid Central. Esto no va de política, va de libertad. Y está lleno de injusticias. 

¿Hay que luchar contra la contaminación en las áreas afectadas? Rotundamente sí. ¿Vale todo? Pues no, man. La mentira no vale. 

El acceso al centro de Madrid está vetado a las motos antiguas, motos viejas, motos molonas. Porque no llevan una etiqueta ecológica que asigna la DGT, llamada Etiqueta Ambiental Eco. Bien por la DGT, le han quitado la “lógica” a la definición. Unos lumbreras. Aaaah, pero si la misma moto ha pasado por el sistema, léase: ingenieros, ITV,  pagar un soborno legal de más de 1.000 € y así convertir su Shovel en “histórica”, ya sí que puedes circular libremente por Madrid Central. Qué-me-estás-contando-man. Eso es la falacia número uno.

El embuste dos trata sobre el frío de los hogares. Las calefacciones de los edificios antiguos contaminan como una chimenea, literalmente. Y en las frías noches de invierno, cuando se disparan los límites de polución, tendrá algo que ver. ¿Polución nocturna? La paja en el ojo, y la viga y todo eso… Ah, y en verano los aires acondicionados de casas y coches. Ecos de sociedad.

La mentira tres, es un agravio comparativo con el resto de vehículos. Aquí nos entra -particularmente- la mala hostia. Por un lado lo de Vehículos de Alta Ocupación. Una moto siempre lo es, pues va al 50% en la mayoría de los casos, 100% en el resto, sea ocupada por dos personas, o una, monoplaza. Me contaba Barry su lucha desde el parapeto, que Anesdor no apoyó suficientemente el concepto de Vehículos de Alta Ocupación para las motos. Coño, lo son.

Por otro lado, los VTC y taxis campan a sus estrecheces por Madrid Central, independientemente de que sean diesel, tó-ca-te-los-co-jo-nes. Y buses turísticos, sin pegata… Así vamos. 

Las motos emiten menos humo, los motores son menores y arrastran menos inercia. Y la banda de rodadura. No solo se contamina por los gases emitidos, sino por el desgaste de sólidos, usease, neumáticos. Las motos llevan menos goma en contacto con el abrasivo suelo, por número y por redondez. Además merodeando menos, leches, aparcamos en la puta puerta. 

En este reportaje no han sido maltratados ni animales, ni constructores de choppers, ni éstas mismas, una especie considerada en peligro de extinción. Desde aquí apoyamos a dichas Especies en Régimen de Protección Especial, para que sigan ronroneando por nuestros hábitats, sean céntricos o periféricos.

Agradecemos a Old Custom Flames las imágenes realizadas por Daniel Alea.

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