Bridgestone Adventurecross Scrambler. Un doble complemento perfecto para la BMW NineT.

Somos dos hermanas, una un poco más “gordita” que otra, pero ambas muy estilizadas y guapas. Al nacer, nos pusieron un  nombre un poco largo, Bridgestone Battlax Adventurecross AX41S. Pero con todo el tiempo que vamos a estar juntos, nos podemos tutear y llamarnos AX41S.

Llegamos a Madrid, concretamente a ELMA. Un taller donde nos trataron desde el primer momento con mucha delicadeza. Todavía no sabíamos en qué moto nos iban a colocar, hasta que llegó ella… una flamante y preciosa BMW NineT. ¡No nos lo podíamos creer!!  vamos a lucir nuestro estilo de vida de café racer y scrambler, en esa preciosidad.

Antes de ser montadas, comenté con mi hermana la flaca, es que le tengo una envidia…. que nos separarían 1,476mm durante un tiempo y teníamos muchas cosas que decirnos antes. Prometimos asegurar el rendimiento necesario en mojado y en seco. Prometimos llevar nuestra filosofía al cerebro del conductor. Prometimos durar los kilómetros justos, pero hacerlo siempre con la confianza y seguridad que nuestra familia nos inculcó. Le hice prometer también que me guiaría por el buen camino y por bonitas carreteras. Porque ella siempre va delante…. y es que le tengo una envidia.  Y así nos montaron en la BMW Ninet.

Una vez ajustadas en las correspondientes llantas, nos dieron presión. Y este acto es un factor de suma importancia, tanto para nuestro comportamiento como para nuestro agarre, y para llegar a viejas con un correcto desgaste. Así que a mi hermana le dieron 2,7 y a mí, como soy rechoncha, 2,9. Comentamos que en esa presión debemos seguir hasta el final, y que deben mantenerla de una manera habitual.

Durante los primeros kilómetros, es imprescindible que nos lleven de forma moderada.Así durante este tiempo de rodaje también nos vendrá bien que el piloto nos conozca mejor y sienta hasta dónde podemos llegar.

Poco a poco van pasando los kilómetros, y noto a mi hermana que me lleva por las carreteras de montaña madrileñas, y yo la sigo. Ella se agarra muy bien, siempre con la dirección muy precisa y transmitiendo las irregularidades de la carretera al piloto. Noto que hace las cosas fáciles y entra en las curvas dando seguridad, tendré que aprender de ella. 

Ahora yo, que voy detrás, me esfuerzo en seguir a la flaca, en hacer lo mismo que hace ella, y a pasar por donde ella pasa. Nos han diseñado para evitar posibles deterioros en diente de sierra u otro tipo de desgaste irregular, y ciertas curvas de esta sierra madrileña me hacen cosquillas, pero es que todavía estoy muy verde y tengo que acomodarme  un poco más. Noto que me sujeto muy bien en la salida de las curvas cuando el escape suena mucho; veremos cuando empiece el calor…. que no sienta bien a nadie, y es que con buena temperatura funcionamos mi hermana y yo perfectamente. 

Al cabo de 1 hora paramos un poco y nos sentimos como estrellas, tenemos a mucha gente alrededor y alguno se atreve a acariciarnos. Qué gustito, aquí me llevo la mejor parte y ya no tengo tanta envidia a mi hermana más  fina delgada.

Continuamos la ruta, y nos aprendemos bien el viaje de vuelta a casa. Somos las responsables de llegar a casa sanos y salvos durante un tiempo. Descansamos y nos toca sesión de fotos. ¡Lucimos fetén en esta moto!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.