“La manchita del pie izquierdo”

Hay características que distinguen a un viejo motociclista (old biker queda molón) de los que no lo son. Su ajada cazadora de cuero, con rozaduras en los pliegues externos, en contraste con los brillos de los internos. 

Raspones en el extremo de las mangas, en el puño. Guantes con la palma desgastada por el uso del mango; bandana deshilachada; camiseta que fue negra y luce un gris “panzaburro” y unos logos desintegrados, que apenas comunican su mensaje inicial; pantalones vaqueros que marcan los bultos perennes, sean propios atributos, de tecnología o para llevar la pasta. Este último -la cartera- se une a una cadena que cuelga de una de las presillas delanteras de la pretina (acabo de buscar los nombres de las partes del pantalón en google). La cadena también puede dar pistas sobre la veteranía del biker. Observar su casco también delata su mundología. Nunca está nuevo, caducó su homologación. El forro interno se haya consumido por diferentes elementos, ninguno higiénico. El mismo sol, puede afectar al color, deteriorado por la mezcla de sudor, el ácido emanante de cuero cabelludo, queratosis seborreica, caspa o tintes varios. ¡Qué asco de casco!, ahora que me releo.

Pero, ay amigo, algo desenmascara al motociclista rodador. La manchita en el zapato izquierdo. Sí, eso es, esa transferencia de color de la palanca de las marchas. La primera para abajo, no cuenta, que que coincide la presión con la suela de tu calzado. Pero las demás se ven machacadas continuamente con la presión ejercida por el metal y la superficie de la bota o lo que coño lleves en los piés. Si es de color negro tu chiruca, costará más ver “la manchita del pie izquierdo”. Tampoco incumbe este criterio si vas con chanclas ¡estúpido! (uy, se me ha escapado).

El mejor escaparate para “la manchita del pie izquierdo” son las botas tipo Timberland, por supuesto las Nikes blancas y los zapatos de ante o piel vuelta.

Pues hay creada un industria auxiliar que propone soluciones para los bikers aseados, y consiste en un cobertor de pie izquierdo para que se lleve el desgaste de la palanca de cambios de marchas de tu moto y salve de sufrimiento al borceguí. Los hay de goma, de vinilo, de cuero repujado. Con tira elástica, con hebilla metálica, con costuras flexibles, con resortes magnéticos entrelazados (hey, que se me va la pinza). Pero los más flipantes son los más simples: un condón, un trocito de látex enrollado, eso sí, de la talla de un dedo, o de picha de caniche. Esos preservativos se usan en el mundo erótico para el destino digital/anal, evita que las uñas se llenen de mugre. Lo dejo aquí, que me lío mucho. Mierda.

@nacho.mahou

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